El 15 y 16 de marzo, en Venezuela, los jóvenes de tercer año tuvieron la oportunidad de participar en un enriquecedor encuentro espiritual con nuestro Señor. Este evento no solo se manifestó como un momento de reflexión y aprendizaje también llenó de alegría y esperanza a cada uno de los jóvenes. A través de diversas actividades, dinámicas grupales y momentos de oración, los estudiantes pudieron profundizar en su relación con Jesús, entendiendo que conocerlo es un proceso que abarca toda la vida.
La actividad ofreció un espacio en el que compartir sus experiencias, inquietudes y deseos de seguir creciendo en la fe. Fue un momento propicio para fomentar la amistad entre ellos, fortaleciendo la comunidad que se ha ido construyendo a lo largo de este camino espiritual. Es vital que nuestros jóvenes continúen buscando a Jesús en cada momento de sus vidas, enfrentando los desafíos cotidianos con el apoyo constante de sus compañeros y hermanas concepcionistas. Finalizamos con una emotiva misa, donde Monseñor Enrique Parravano elevó una ferviente oración para que este año sea un tiempo de abundante crecimiento en la esperanza para todos los jóvenes. Que cada uno de ellos lleve consigo la luz de este encuentro y la comparta en cada rincón de su vida.
















