Las ciudades se están volviendo más y más calientes. Algunas ya han alcanzado los 50 °C, son niveles peligrosos de calor y la gran mayoría aún no está preparada. El calor extremo contribuye a numerosas muertes cada año. Puede hacer que las escuelas, los sistemas de transporte, los hogares y los espacios públicos sean inseguros durante las horas más calurosas del día. También está aumentando la demanda de energía y profundizando las desigualdades existentes...
Son datos a tener en cuenta y preocupaciones muy alineadas con la actividad de la Iglesia que recientemente presentó el Observatorio para el Medio Ambiente :el instrumento desarrollado por la Pontificia Academia de Teología (PATH) sobre la contribución de las tecnologías digitales al medio ambiente. El presidente de la PATH aseguraba en su apertura que: “Trabajamos por un uso de lo digital sostenible, ético y atento a la dignidad de la persona humana. Solo así la innovación podrá convertirse en aliada de la custodia de la creación y promotora de una convivencia pacífica, justa y solidaria”.
En la línea del magisterio y la Doctrina de la Iglesia
El sueño del Papa Francisco era que la encíclica Laudato si ' no quedara en letra muerta y, de hecho, año tras año, se ha convertido en motor de innumerables iniciativas y buenas prácticas. El Observatorio es ciertamente una de ellas y se inscribe en el magisterio de la Iglesia.
La jornada se puede inspirar también en las palabras dirigidas a la Academia por el Papa León XIV el pasado 13 de septiembre, en las que deseaba "intercambios cada vez más intensos para iniciativas incisivas y fecundas" para la protección de la tierra."








