Con profundo pesar hemos conocido la triste noticia del fallecimiento del Papa Francisco después de un Pontificado de 12 años que ha sido un don para toda la Iglesia, y muy especialmente para la vida consagrada.
Como Familia Concepcionista, unidos en el espíritu de nuestra Madre Fundadora, elevamos nuestra oración
agradecida por la vida y el testimonio de este Pastor cercano, humilde y profundamente evangélico. Su amor por los más pequeños, su incansable llamada a la misericordia, y su compromiso con una Iglesia en salida han sido luz e inspiración en nuestro caminar misionero y educativo.
Que la Virgen Inmaculada, a quien tanto amó
, lo reciba en los brazos del Padre y que la luz de esperanza del mensaje de la Pascua ilumine este momento de dolor en la Iglesia.
Descansa en la paz de Cristo, querido Papa Francisco. Gracias por enseñarnos, con tu vida, que el amor siempre tiene la última palabra.
(Palabras del comunicado de M. Belén Gómez, Superiora general de nuestra Congregación).





