El pasado 29 de mayo concluyó el Curso de Preparación para la Profesión Perpetua, que se inició el pasado mes de enero.
Durante estos meses las junioras han vivido un tiempo intenso de formación, oración, convivencia y crecimiento, como preparación para la celebración de su Profesión Perpetua.
Damos gracias al Señor por el camino recorrido y por todo lo que han vivido y recibido a lo largo de este tiempo. Agradecemos también de corazón a todas las hermanas que, con su cercanía, acompañamiento y oración, han sostenido este proceso formativo.
Ahora, después de una cariñosa despedida en las comunidades de Madrid-Belisana y Sánchez Guerrero, las junioras regresan poco a poco a sus respectivas comunidades y países, donde celebrarán su Profesión Perpetua. Os invitamos a seguir encomendándolas al Señor, para que respondan con alegría y fidelidad a la llamada recibida, ofreciendo generosamente su vida a Dios.






