Porque la vocación es algo más que responder a una pregunta una vez en la vida. Es más que ser cura, o casarse, o formar una familia. ¡Es vivir lo que Dios sueña para ti! Es responder día a día, escuchando lo que Él pide, dando un nuevo sí confiado.
¡GRACIAS a todos los que vivís la vida vocacionados!












