El Magníficat, la Sagrada Familia, María al pie de la Cruz y Pentecostés son iconos marianos que nos acompañan estos días. En cada misterio mariano somos conducidas a una nueva etapa en este tiempo capitular que sigue avanzando bajo la protección de nuestra Madre, la Inmaculada.
Entre los temas tratados en los últimos días destacamos: la presentación de la Memoria Económica, a cargo de M. Milagros Santos y Don Francisco Vásquez. Se presentaron los datos e informaciones más significativas del sexenio, enfatizando el cuidado necesario en este sector para que siempre haya mayor impulso en la misión apostólica; y la lectura, estudio, y puesta en común del Documento Precapitular, que recoge los aportes de todas las comunidades concepcionistas.
Nuestra vida espiritual se ha nutrido diariamente por los equipos de Liturgia que nos brindan oraciones, cantos y reflexiones que favorecen y disponen el espíritu en el trabajo de este capítulo. Dos momentos fuertes merecen destacarse: la Adoración del Santísimo Sacramento que ciertamente hizo “arder nuestros corazones” como discípulas y misioneras, y la celebración de la fiesta de Nuestra Señora del Carmen. Este último tuvo lugar en el Oratorio de Santa Carmen Salles.
Realmente estamos viviendo una experiencia y un momento de gracia para nuestra congregación. Os agradecemos los mensajes llenos de cariño y oración que recibimos diariamente desde todos los lugares de la congregación. Religiosas y laicos pendientes y orantes por el trabajo que se está realizando, gesto precioso de sinodalidad y unidad congregacional.


















