Este segundo año Ora et Labora nos ha traído, en el mes de julio (del 9 al 20), a Córdoba, a la Parroquia de Santa Luisa de Marillac, en el Polígono Guadalquivir. Aquí se desarrolla Puerta Verde, proyecto impulsado por su párroco Don Miguel David Pozo. El Polígono Guadalquivir es uno de los barrios más pobres de toda Europa.
Puerta Verde no es un campamento de verano más, es luz en medio de la oscuridad. Ofrece a los niños y jóvenes del barrio la oportunidad de asomarse a experiencias que su contexto les niega. Son muchos los niños que llegan al campamento, esta actividad puede llegar a tocar a cien niños, que intentan transforman la vida. No se trata solo de proporcionar actividades de ocio, sino de ofrecer el abrazo, el cariño, la escucha, el ambiente de hogar que las familias y el barrio (la venta de drogas, marcan la rutina de estas calles) no siempre pueden brindar.
Nuestro grupo de voluntarias concepcionistas han intentado ser sal y luz estos días compartidos. Hemos trabajado con ilusión, en un espíritu de fraternidad y compromiso, con voluntarios venidos de otras partes de España y del mundo; convocados por el Señor, para un encuentro directo con Él: Lo hemos tocado en cada niño, en cada encuentro.
El amor de Cristo nos apremia. Después de lo recibido estos días, nos preguntamos si es posible seguir viviendo como si esta realidad no existiera. Sin duda, el gran regalo ha sido el despertar a una realidad que exige una respuesta de amor.









