Crónicas desde Camerún

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En este comienzo de 2019 M. Rosa Kang y M. Wanilda Melo, ambas Consejeras del Gobierno General de la Congregación Concepcionistas Misioneras de la Enseñanza, están de visita en la Delegación de África. Desde allí nos hacen llegar esta crónica con sus impresiones. ¡Muchas Gracias!

Lo que nos causó conmoción fue verificar las calles sin asfalto, el exceso de polvo y la mezcla de tipos de viviendas con apariencias de alto nivel al lado de otras con situaciones inferiores.
También nos llamó la atención la cantidad de pequeños comercios en pequeñas tiendas situadas a lo largo de las calles. Impresiona la cantidad de escuelas, de niños y jóvenes que se ven en las cercanías de las escuelas.
Las personas caminan mucho y el medio de transporte es la moto y coches particulares, o taxi.

Se nota que la mayoría del pueblo simple utiliza taxi o moto. Apenas existe transporte público, además en nuestro barrio no se ve. Nos quedamos impresionadas con el movimiento que había en las calles tanto de vehículos como de personas a pie, muchos niños que iban para escuela. ¡Impresionante! Cerca de nosotras hay otras varias escuelas, pero parece que aquí no hay falta de niños. Hay gente para todas las escuelas. En el camino nos juntamos con un grupo de personas junto a una fuente donde iban a recoger a agua. En este barrio no hay agua canalizada, pero muchas casas tienen pozo propio.

Las que no tiene recurren a ese pozo, que es público. Visitamos cada una de las clases de nuestra escuela que atiende a 412 alumnos de 3 a 11 y 12 años.  Trabajan en la escuela 15 profesores y cuentan con dos ayundantes más las cuatro junioras que también dan las clases de religión.

La educación es bilingüe, francés e inglés, esto debido al hecho de que en el norte de Camerún se habla inglés y muchos habitantes de esta zona están huyendo para esta región debido a las guerras.
Visitamos otra escuela que también es particular y por ésta nos hemos dado cuenta de que nuestra escuela está bien organizada y cuidada. Un aspecto de admirar es lo bien que cantan. En general no utilizan instrumentos más que los que son propios de aquí, pero otras veces es sin instrumento mismo, y aún así muy afinados.